La detención de Fernando Cerimedo en Santa Cruz de la Sierra, imputado por tentativa de feminicidio, reavivó el interés por su trayectoria política y judicial en varios países de la región.
El 17 de agosto, dos hombres vestidos de repartidores dispararon cuatro veces contra Nadia Beller, abogada boliviana de 33 años, frente a un hotel en Santa Cruz de la Sierra. Beller sobrevivió. Horas después, Fernando Cerimedo fue detenido en el aeropuerto Viru Viru. Cuatro días más tarde, un juez boliviano lo imputó como presunto autor intelectual de la tentativa de feminicidio de su expareja y dispuso 180 días de prisión preventiva en la cárcel de Palmasola.
Cerimedo, consultor político argentino, desarrolló actividades en varios países de América Latina. En Chile, declaró haber trabajado en los plebiscitos constitucionales de 2020 y 2022. En 2021 se le atribuyó colaboración con José Antonio Kast y en 2025 con Johannes Kaiser, aunque no se acreditaron contratos. En Brasil, tras la derrota de Jair Bolsonaro, difundió un informe sobre las elecciones que fue desmentido por el Tribunal Superior Electoral. La Policía brasileña lo acusó de integrar una organización criminal con milicias digitales, aunque la fiscalía no lo incluyó en la denuncia final.
En Honduras se lo vinculó con el presidente Nasry Asfura, y en Perú, Ecuador y Colombia con Keiko Fujimori, Daniel Noboa y Abelardo de la Espriella, sin contratos acreditados. En su historial figura una condena en Argentina en 2016 por defraudación y estafa, por vender el mismo departamento a dos compradores. También declaró haber tenido becas y posgrados en instituciones como Harvard, que no registran su nombre.
En el ámbito local, su esposa Natalia Basil fue designada directora nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de la Andis, cargo al que renunció siete meses después. En septiembre de 2025, Cerimedo declaró en el marco de la causa por los audios que involucran a Diego Spagnuolo, y ratificó el contenido de las grabaciones. La abogada Beller declaró que Cerimedo le confesó que él y Basil estuvieron detrás de la filtración de esos audios.
En Bolivia, la Justicia allanó cinco inmuebles en La Paz y secuestró más de medio millón de bolivianos, dólares, euros, armas y equipamiento informático. Se abrió una causa por enriquecimiento ilícito. La defensa de Cerimedo explicó el efectivo con un contrato con la Corporación Andina de Fomento, que fue desmentido por la CAF. El presidente boliviano Rodrigo Paz declaró que Cerimedo «jamás» tuvo autorización para representar a la Presidencia.
