La firma marplatense Textilana, conocida por su marca Mauro Sergio, busca reestructurar pasivos por más de $2400 millones mientras asegura que mantendrá su operatividad y el abastecimiento a clientes.
La fábrica marplatense Textilana, propietaria de la marca Mauro Sergio, solicitó esta semana la apertura de un concurso preventivo. La medida tiene como objetivo reordenar sus pasivos, que ascienden a más de $2400 millones, y sostener la plena operatividad de la empresa.
En un comunicado, la compañía afirmó que la decisión fue tomada con «responsabilidad institucional» para «garantizar la plena operatividad de nuestra estructura industrial y proteger el valor de nuestra marca», asegurando el abastecimiento a todos sus clientes. La empresa atribuyó este paso al contexto de transformación de la economía argentina y a la contracción generalizada del consumo que afecta al sector productivo nacional.
El pedido llega luego de un proceso de reordenamiento interno. En noviembre de 2025, la empresa acordó la suspensión de 170 trabajadores, cerca del 50% del personal activo en ese momento, por un plazo que se extendió hasta el 31 de marzo. El personal fue reincorporado el 1 de abril, y desde entonces la firma retomó progresivamente la producción hasta alcanzar aproximadamente un 60% de su capacidad instalada.
Según los registros del Banco Central, Textilana no presenta cheques rechazados ni atrasos en sus pagos dentro del sistema financiero. Su deuda se concentra en diferentes entidades bancarias por un total de $2400 millones. Una vez que el expediente ingrese formalmente a la Justicia, se habilitará una instancia de negociación con los acreedores bajo supervisión judicial.
Fuentes cercanas a la compañía habían señalado previamente que la situación responde a un «combo complejo» que incluye la pérdida del poder adquisitivo de la población y una fuerte competencia de productos importados, particularmente de plataformas chinas. Esto habría llevado a una caída en las ventas y obligado a una reestructuración, bajando los niveles productivos en un 18% por falta de demanda.
Fundada en la década de 1970 por Mauro Sergio Todisco, la empresa comenzó con una máquina de tejer manual y trabajos a «fasón». Con el tiempo, se expandió montando talleres productivos, un local de venta directa al público en Mar del Plata y dos naves productivas dedicadas al hilado y a la confección de sweaters. Tras el fallecimiento de su fundador en 2016, la empresa es gestionada por sus hijos y nietos.
