Un ensayo clínico de fase 3 muestra que el anticuerpo durvalumab, combinado con el tratamiento estándar con BCG, reduce un 32% el riesgo de recaída o muerte en pacientes con cáncer de vejiga no músculo-infiltrante de alto riesgo.
Un año de tratamiento con el anticuerpo durvalumab ha logrado reducir el riesgo de recaída o muerte en pacientes con un tipo de cáncer de vejiga de alto riesgo, según el análisis final del ensayo fase 3 POTOMAC. El estudio fue presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y publicado en la revista The Lancet.
El ensayo incluyó a más de 1.000 pacientes. En el grupo tratado con durvalumab más inducción y mantenimiento con BCG (bacilo de Calmette-Guérin), el 87,6% seguía vivo a los cinco años del diagnóstico.
En los últimos diez años no se habían registrado avances significativos para estos pacientes, cuyo tratamiento mantiene intención curativa pero presenta un riesgo elevado de recidiva y progresión. Los tratamientos actuales consisten en la resección transuretral del tumor, seguida de la instilación de BCG directamente en la vejiga. A pesar de ello, una proporción elevada de pacientes sufre recaída o progresión, lo que puede derivar en procedimientos repetidos e incluso cistectomía (extirpación de la vejiga).
El objetivo en la enfermedad no músculo-infiltrante de alto riesgo es evitar tanto la cistectomía como otras intervenciones invasivas. La combinación de durvalumab con BCG mostró tasas altas de supervivencia a cinco años y un impacto limitado sobre los indicadores comunicados por los pacientes.
Los datos presentados en ASCO se suman a los expuestos en 2025 en el congreso de la European Society for Medical Oncology, donde el régimen con durvalumab ya había mostrado una reducción del 32% del riesgo de recaída o muerte en ausencia de recaída, frente al tratamiento exclusivo con BCG.
Un análisis exploratorio del mismo estudio, presentado en el congreso de la American Urological Association, mostró que durante el primer año de tratamiento los eventos de alto riesgo y las recaídas no sensibles al BCG fueron casi la mitad en el grupo tratado con durvalumab más BCG que en el grupo con BCG sola. El nuevo esquema también mejoró el tiempo hasta la extirpación de la vejiga y la supervivencia libre de cistectomía, con menos pacientes sometidos a cirugía.
El cáncer de vejiga es uno de los cánceres más frecuentemente diagnosticados en Argentina. La Sociedad Argentina de Oncología Médica estima que cada año se registran aproximadamente 5.000 nuevos casos. En el país, la supervivencia a cinco años ronda el 70%, similar a la media europea.
