El presidente Javier Milei resolvió que Manuel Adorni mantenga el cargo de jefe de Gabinete, aunque dejará de ser vocero presidencial, cargo que ocupará el diputado Adrián Ravier.
El presidente Javier Milei decidió que Manuel Adorni continúe como jefe de Gabinete, pero que deje el cargo de vocero presidencial, que será ocupado por el diputado Adrián Ravier (La Libertad Avanza, La Pampa). El anuncio fue realizado por el propio Adorni al finalizar una reunión en la residencia de Olivos que se extendió por varias horas.
Según informaron fuentes oficiales, el objetivo del cambio es modificar la estrategia de comunicación del Gobierno y alejar la figura del vocero del foco mediático vinculado a la investigación sobre el crecimiento patrimonial de Adorni, que se mantiene desde hace más de tres meses. La designación de Ravier busca, según las mismas fuentes, “mostrar gestión” y “comunicar los logros del Gobierno”, tal como declaró el nuevo portavoz tras el anuncio.
Ravier mantiene una relación con Milei desde antes de asumir como diputado. Compartieron actividades en el ámbito privado, donde intercambiaron mensajes con descalificaciones similares a las que el Presidente utiliza contra opositores, periodistas o economistas críticos. El legislador llega al Gobierno para ocupar parte del lugar de Adorni, quien es considerado una pieza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Ravier, por su parte, tiene vínculos con el asesor Santiago Caputo.
La decisión de reemplazar al vocero se da en el marco de la continuidad del respaldo de Olivos a Adorni. Este sábado está previsto un acto en Rosario con la presencia de ministros y otros funcionarios, entre ellos la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y los jefes legislativos. La vicepresidenta Victoria Villarruel fue invitada por vía provincial.
En el ámbito legislativo, la Cámara de Diputados tiene convocada una sesión especial para el martes para tratar el inicio del trámite de interpelación a Adorni, impulsada por la oposición. Existen dudas sobre la cantidad de legisladores necesarios para alcanzar el quórum. En el Senado, la semana pasada se cerró un entendimiento entre la ministra Bullrich y los jefes de otros bloques para levantar la sesión programada y fijar para el jueves próximo el tratamiento del pedido de interpelación como primer punto. Además, el jefe de Gabinete debería presentarse ante el Senado a principios de julio para dar su informe, que se encuentra demorado.
Paralelamente, el oficialismo debe definir si sostiene la sesión del miércoles para tratar la ampliación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y el acuerdo con holdouts. El compromiso de los legisladores para garantizar el número suficiente depende del clima político general.
En el frente judicial, continúan las novedades vinculadas al caso de la compra de colchones y artículos de blanquería en efectivo a nombre de una empleada de la Casa Rosada, sin que se haya cerrado la investigación.
