La protesta de los profesionales de la salud del instituto de jubilados cumple su segunda jornada, generando preocupación por la atención de los afiliados y el impacto económico en el sector.
El paro de médicos del PAMI se extendió este miércoles por segunda jornada consecutiva. La medida de fuerza, que responde a reclamos salariales y por las condiciones de trabajo, genera un impacto directo en la atención de los adultos mayores afiliados al instituto.
Desde el sector médico señalan que el ajuste económico afecta severamente sus ingresos. Paralelamente, organizaciones que asisten a jubilados manifestaron su preocupación por la situación de los afiliados, quienes en muchos casos deben priorizar gastos básicos. «Es durísimo ver que eligen un solo medicamento para comprar porque si no no comen», indicaron fuentes vinculadas a la asistencia social.
El conflicto pone en evidencia las tensiones en el sistema de salud pública y la situación económica de los profesionales, en un contexto de ajuste fiscal.
